Árbol seco

Parecía que mi presencia lo sorprendió, ¿no me esperaba?
Lo envolvía un perceptible halo de cansancio ...
-¿Por qué tan triste?- le pregunté al verlo sentado sobre esa roca, con su cabeza entre sus brazos, como sollozando. -Hasta ahora siempre me había asombrado tu sonrisa-
-Hasta los maestros podemos sentirnos abrumados por la dureza de corazón de algunos- sabía de qué hablaba, no tenía que explicarme más.
-Siempre he querido preguntarte … ¿Por qué decidiste estar aquí?-
-Para ayudar a las luces sobre las que te hablaba hace unos días.-
-¿Por eso me acompañas?-
-A ti y a otros-
-¿No sería más fácil si usaras tu magia?-
-Puedes usar la magia de manera directa, hacer que todo lo envuelva y “penetre” a ese ser. Se sentirá muy bien, pero no sabrá qué sucedió. No contó con su libre albedrío, su poder de decisión. O puedes usarla de manera indirecta, permitiendo que el ser absorba cada ápice de ella, porque así lo decide, la ansía. Ese es el que logra un progreso permanente: crece con cada pizca de magia que acaricia, la hace suya.-
-¿Ves ese árbol seco?- me preguntó señalando el paisaje cercano.
-No va a revivir a no ser que lo riegues con infinito cuidado y amor, para que vaya haciendo suya cada chispa de fluido que le permita renacer.Por eso estoy a su lado. Por eso también quien no me necesita, no cuenta con mi presencia, puede seguir creciendo solo.-
-¿Yo no podría seguir creciendo sin ti?-
-Probablemente sí. Pero yo no estoy contigo por ti … me agrada tu compañía, tus ocurrencias son un bálsamo para mi alma, tu optimismo me anima a seguir adelante, renuevas mi confianza ...

<< Home