Friday, March 16, 2007

El árbol chiquito se volvió gigantesco...

Estaba pensando … ¿En qué andará? y me respondo … Sepa, pero este es el tiempo que necesita.

Al cerrar los ojos, mi maestro tomó mi mano y me llevó al paraje donde otrora se encontraba el árbol chiquito, que me llegaba a las rodillas … en su lugar, había otro gigantesco, muy verde y frondoso, con muchas flores blancas (¿los árboles dan flores? … nunca me había fijado … jaja).

- Ya creció, aunque físicamente es más grande que tú, internamente sigue tratando de alcanzarte ... está floreciendo … pronto podrá escoger los frutos que ha de entregarte. Ya casi es tiempo … ¿valió la pena?

Su amplia sonrisa iluminaba brillantemente su rostro.

- Ya sabes la respuesta … durante este tiempo … ¡me has enseñado tanto! Que hasta sería capaz de seguir esperando, tan sólo aprendiendo contigo.

- Pero ya casi es hora de que se pongan a trabajar ... cuentas con mi amor …